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Are You “Happy”?

Are You “Happy”?

Are You “Happy”?

Basado en el post de Barry Boyce
en la revista Mindful 2 de mayo de, el año 2016

¿Todos queremos ser felices, verdad? Sí, pero… Hay un
problema. Si me preguntan, «¿eres feliz?,» empiezo repasando una
lista de lo que me ha sucedido (las cosas van bien para mis hijos, o no, el
dinero va bien, o no…) y lo que se perfila por delante (la casa se está
cayendo a pedazos, el coche se está cayendo a pedazos, demonios, me estoy
cayendo a pedazos).

Esa sencilla pregunta
me transporta a cavilaciones evaluativas sobre el pasado y el futuro, hasta que
finalmente contesto:» Sí, estoy bien, más o menos.»

La felicidad es un concepto extraño, difícil de alcanzar.

Significa muchas cosas para ser por sí misma, un indicador
fiable de lo que importa en la vida. Merece la pena ir al detalle. En un nivel
muy simplista, felicidad puede referirse a la “felicidad del pedazo de tarta”:
Acabas de comer un pedazo de pastel de chocolate. Una sobrecarga sensorial
satisfactoria de sensaciones de placer circulan a través de tu cerebro y  tu cuerpo. Pero pasará, y sinceramente pasará
bastante rápido, en el tiempo que lleva a poner una cara feliz en el
“WhatsApp”. Y, si el trozo de tarta era más grande de lo que debería haber
sido, la felicidad se convertirá en algo más, tal vez indigestión o culpa.

Por otra parte, si la felicidad la basamos en una evaluación
general de circunstancias de mi vida, ¿sería fiable? Si estamos pasando unos
momentos complicados o tristes ¿qué probabilidades hay que responder “soy feliz”?.

Si la felicidad se
entiende como una meta en la vida real, habría que fijarse en algo más
profundo, más amplio y más sostenible que sensaciones placenteras o éxito sin
dolor en la vida.

Y de hecho, los
investigadores de la «felicidad» apuntan a algo más profundo y más
grande en nuestra mente. Hablan de una sensación general de bienestar, algo que
sentimos en nuestro cuerpo y mente.

Lo que definiría la felicidad no depende de unas circunstancias
perfectas. (Que solo se dan en los anuncios de TV).  Cuando  pasamos momentos difíciles y nuestra actitud
hacia lo que tenemos y lo que está sucediendo en nuestra vida flojea… no
renunciamos a tratar de mejorar nuestra situación. Podemos descubrir un modo de
resiliencia que impida que una mala situación nos defina.

La práctica de Mindfulness ofrece grandes oportunidades para
encontrar bienestar, para saborear la vida con sencillez y asombro, porque
prestar atención a las cosas más sencillas en la vida, nos va a permitir abrir
espacios — aunque sean breves — en el bucle de pensamientos recurrentes que nos
dice que las cosas van mal. Te deja un poco de espacio para dejar de cuestionarte
si eres feliz o no.
Beatriz Carretie
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