Cómo conseguir niños desenganchados de sus teléfonos inteligentes - BMAktitud
408
post-template-default,single,single-post,postid-408,single-format-standard,ajax_fade,page_not_loaded,,qode_grid_1300,qode-child-theme-ver-1.0.0,qode-theme-ver-17.2,qode-theme-bridge,qode_header_in_grid,wpb-js-composer js-comp-ver-5.6,vc_responsive

Cómo conseguir niños desenganchados de sus teléfonos inteligentes

Cómo conseguir niños desenganchados de sus teléfonos inteligentes

Establecer directrices sobre el uso de tecnología de
los niños comienza con los hábitos y las decisiones conscientes de los padres.
 Mark Bertin, en Mindful, comparte consejos
sobre cómo las familias pueden estar atentas al uso de estas tecnologías.

El
tiempo que los niños pasan pendientes de la pantalla causa hoy en día una
considerable angustia a los padres, razones no faltan.
Las investigaciones
muestran que los niños pasan un promedio siete
horas al día pegados a PC’s, tablets, teléfonos inteligentes o pantallas de
televisión. 
Esta
realidad ha creado tal revuelo que, la Academia Americana de Pediatría (AAP)
actualizó este otoño su recomendación en cuanto al tiempo de uso de las
pantallas en la infancia.
Lejos
de una revisión radical, la pauta sugiere recientemente que un poco
de tiempo bien elegido está bien a partir de los dieciocho meses, cuando se
utiliza interactivamente con un cuidador.
 
De dos
a cinco años, se recomienda una hora máxima diaria, y para los niños mayores,
dos horas tope de tiempo total.
¿Por
qué el tiempo de pantalla es un tema tan importante y desafiante?
 
Las
directrices de este tipo son difíciles de implementar en el mundo real.
 Los niños no quieren oír que,
fuera de sus de obligaciones, pasar demasiado tiempo delante de la pantalla, afecta
realmente a su salud.
 
Sin
embargo, dado que los niños carecen de una función ejecutiva madura, (las habilidades cognitivas necesarias para manejar la vida
como una persona adulta), una decisión adecuada acerca del uso de las pantallas
deberá recaer sobre los padres hasta que los niños adquieran esa capacidad.
Así
pues, a pesar del poderoso atractivo que las pantallas tienen sobre los niños,
el uso sano
de la tecnología depende de los padres
.
La
capacidad de dirección de la propia vida
La
función ejecutiva es como el Director de nuestras vidas.
 Cualquier cosa relacionada con
la organización, planificación, anticipación, enfoque y regulación del
comportamiento, depende de la función ejecutiva.
 
El
desarrollo saludable de la función ejecutiva en la primera infancia se ha
relacionado con el éxito académico y social de toda la vida.
En gran
parte, los niños dependen de los padres para manejar la vida mientras esperan
que la función ejecutiva madure.
Ésta
representa el camino hacia la solución de problemas complejos y el
establecimiento de metas, y la capacidad de diferir la gratificación a corto
plazo para obtener ganancias a largo plazo.
 

La
realidad inquietante es que la función ejecutiva no madura completamente hasta
alrededor de los treinta años.
Esa es
una de las razones por las que los niños y los adolescentes toman decisiones poco
inteligentes cuando se trata de las redes sociales.
 En pocas palabras, incluso un
adolescente en apariencia maduro, casi seguro carece de toda la capacidad para
tomar decisiones a largo plazo.

La función
ejecutiva inmadura es en gran parte lo que hace que los niños actúen como lo
que son, niños.
 
Frente
a las pantallas, podemos pensarlo así, la mayoría de los adultos tienen una
función ejecutiva plenamente desarrollada y capacidad para gestionar la
atención, priorizar, planificar y controlar los impulsos y pensar en sus
implicaciones.
Debido
a que los niños carecen de la capacidad de autogestión de un adulto maduro,
están particularmente en riesgo cuando se trata de las pantallas.
 
Para
muchos, lo importante es la gratificación inmediata (estoy aburrido, ¿dónde
está mi tableta?
) La salud y el bienestar ni siquiera se plantean.
 
Para
los adolescentes, inmersos en su complejo mundo social y preocupados por su
independencia, las hormonas y las emociones, crean una tormenta perfecta cuando
se combinan con una función ejecutiva inmadura y un teléfono inteligente. Enviando
desnudos selfies-hey, ¿por qué no
?
 ¡La parte del cerebro responsable de la reflexión y la previsión
no ha crecido todavía!
  
Poniendo coto a la fascinación por la
tecnología
Al
igual que siempre, nuestro papel como padres de nuestro tiempo es amar a
nuestros hijos, guiarlos y enseñarles.
 Los niños siempre han necesitado supervisión, y no hay nada nuevo en
su fascinación por la tecnología.
 Los padres antes de nosotros
trataron el comportamiento de un niño en cuanto a la forma de conducir, las
fiestas, los toques de queda y los modales, y ahora también debemos seguir la
pista de la tecnología.
 Esto significa establecer
límites y darles más independencia a medida que ganan madurez con el tiempo, y no
antes.
Cuatro impactos negativos de la adicción
al teléfono

La
tecnología es una herramienta;
 No es inherentemente buena o mala. Mantenerla en un lugar saludable en nuestras vidas requiere un uso
hábil.
  
El uso
moderado puede aumentar el aprendizaje, pero cientos de estudios muestran que
cuando los dispositivos se utilizan sin ningún control, las consecuencias no
son buenas. 
Algunos
ejemplos:
·        
La atención a
corto, a largo plazo y la función ejecutiva se ven afectadas.
 
·        
El sueño se concilia
con mayor dificultad si se utilizan los dispositivos antes de acostarse.
·        
El tiempo dedicado
a las pantallas puede interferir con el lenguaje, la comunicación y otras
formas de interacción social.
 
·        
El tiempo que se
pasa frente a las pantallas puede generar si el contenido es inapropiado
dificultades de comportamiento.
 
Gestión
de pantalla consciente
Mindfulness
significa vivir la vida con más conciencia y hábitos menos reactivos.
 Para un padre esto significa
tomarse el tiempo para estar vigilante y reajustar a menudo.

La participación  de los padres que moderan el tiempo frente a
las pantallas está relacionada con el éxito académico, conductual, y social.
La
crianza de los hijos en la era digital significa lo mismo que en la edad de
piedra: Los niños requieren afecto, fijación de límites firmes y un enfoque atento,
consciente y claro para guiarlos, desde palos y piedras hasta llegar a la
televisión y los teléfonos inteligentes.
Algunas
formas de hacerlo
·        
Comienza
contigo mismo.
 
Los niños aprenden muchísimo de ver a sus
padres, y el 70 por ciento de los niños de hoy en día sienten que sus padres pasan
demasiado tiempo con sus pantallas.
 Cuando estés con tus hijos, trata de dejar tu dispositivo y presta
atención a tu familia.
 Tú eres el primer modelo a
seguir en el uso de las pantallas.
·        
Los
padres deciden cuánto.
 
¿Cuánto tiempo es saludable?, Priorizar:
Comienza con la hora de acostarse, las horas escolares, los deberes, la lectura,
el ejercicio, el juego al aire libre, las actividades extraescolares.
 
El tiempo que queda después de todo esto es el máximo
disponible. Dosifícalo.
·        
Los
padres deciden cuándo.
 Establece pautas y tiempos programados. Enseña cortesía y modales también, es decir, cuando hay una persona
real alrededor, prestamos atención a esa persona.
·        
Los
padres controlan el contenido.
 
Internet puede ser una fuente de
información increíble, saludable y útil para los niños curiosos.
 También tiene contenidos
inapropiados para su desarrollo.
Mantenga los PC’s y las pantallas fuera de
las habitaciones para saber lo que tus hijos están haciendo.
 Utiliza filtros de contenidos.
·        
Recuerde
que las pantallas son un privilegio, no un derecho.
 
Si los niños  siguen las reglas de la familia, no hay problema,
en caso contrario habrá consecuencias
: “…has
perdido el privilegio de tu teléfono
durante el fin de semana”.
Desconectarle un
tiempo no va a destruir su vida social.
BMA & aktitud basado en el artículo de Mark Bertin
9 de
enero de 2017 Revista Mindful
Etiquetas:
,
BMA aktitud
bma.aktitud@gmail.com
No hay comentarios

Publicar un comentario

82 − = 76